miércoles, 15 de septiembre de 2010

Siento que estamos cayendo en la misma mierda.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Te miran sufrir

(1)


Entre las paredes se divulgan las palabras restantes, como también las que faltaron por decirse. Se susurran millones de interrogantes entre ellas, puedo oírlas y me molestan. Quiero que se callen. Y no se callan. Desplacé mal las palabras y termine por decir cosas sin sentido. No son más que palabras gastadas. Pueden seguir hablando si quieren. Las seguiré escuchando.


(2)


Van describiendo los momentos, las miradas. En realidad más los gestos. Los gestos dicen más que las palabras.


(3)


Contuve la respiración por un momento. Creó que están en silencio.

Ya no tienen nada más que decirme!? - Les grité -

No hubo respuesta de vuelta.

Me estoy hablando a mi misma - Pensé .-

lunes, 23 de agosto de 2010

Como lo iba a saber. No tenía como saberlo.

Como lo iba a saber. No tenía como saberlo. Que lo besaría hasta el cansancio por cada sílaba de sus ideas mezcladas, sus palabras intensas. Que respiraría el aire cálido de su boca, y sonreiría. Que nos besaríamos hasta perder la noción del tiempo, hasta sentir los minutos como fracciones de segundo. Que me apoyaría en su pecho sin querer irme nunca. Que se escondería en mi cuello y yo sentiría cosquillas. Que mis dedos a punto de la hipotermia buscarían sus manos cálidas, para quedarse ahí como fuera. Que él sonreiría con mis sonrisas, y que cantaría en los silencios. Que dormiríamos juntos sin dormir, riéndonos de cosas simples mientras amanecía y que el té se enfriaría, y sentiría su sangre temblando, y mi corazón al borde de la muerte. Que caminaríamos horas, y yo no pararía de reír.

Que de su boca armaría un rompecabezas de sonrisas.

Que le tomaria su mano de manera tan sutil que él no pudiera notarlo. Cómo saber que me quedaría abrazada a él en las noches, que lo miraría entremedio de sus pestañas y que lo sentiría mirándome cuando yo no lo miraba. Que me quedaría con su olor en las manos, y me iría a dormir después sintiéndolo como si estuviera todavía conmigo. Que no sabría cómo saludarlo la siguiente vez que lo viera.

Que me acostumbraría a su nombre en mi voz, que repetiría su nombre como método para no extrañarlo tanto. Cómo haber sabido que una canción en valparaíso entre cientos de personas alrededor serían cómplices de la primera vez en que lo sentiría tan cerca, tan delicado. Él, acercándose lentamente a mi boca, y yo sin pensar en nada, pero sintiendo los latidos profundos de la música entre ambos.

Que sería él en lo que pensaría al dormir, y al despertar, y que todo lo que quise alguna vez, ahora todo eso fuera él, pero yo no lo sabía. No tenía cómo saberlo.

martes, 17 de agosto de 2010

Francisca no es lo que parece. (Por Francisca)

Hola, me llamo Francisca y me gustan todas las canciones. Cuando chica tuve una colección de estampillas y hoy estan en alguna parte que me regaló alguna vez una abuela de alguien. Escribo en manuscrita y a veces en imprenta. No sé porqué prefiero las hojas amarillentas de los cuadernos viejos, me parecen futuras cartas de antes. Soy muy buena para recordar detalles. Soy fumona, y ya no tomo tanto.

Me gusta usar pañuelos en el cuello o gorros para bajar un poco el volumen de mi pelo. Me gustan los perros y tengo dos. mejor dejemoslo en tres. Me gusta el té de hoja con canela.Y tibio. Me gustan los chalecos que me dan picá picá y los mensajes de texto casi nunca me alcanzan para decir lo que quiero. Detesto la tontera ajena, porque me basta con la mía.

Quiero tiempo libre y dinero para gastar: Me compraría un rollo para la cámara y revelaría las fotos, me mostrarian las historias infinitas que imagino como una fotonovela en colores. Tengo sueño de no dormir bien, tengo frías las manos siempre.

En el metro siempre me confundo y siempre se me olvida cargar el pase. Soy un desastre y me da mucha risa.

Ah y me gustan las postdatas.

Y postdata: Me gustan tantas cosas.

martes, 10 de agosto de 2010

Odio de sobremanera hacer el recorrido del metro hasta mi casa sin ti.
Juro esto por quién quieras que lo jure.